lunes, 7 de marzo de 2011

¿Intervención humanitaria? Saqueo

Mientras en Libia sigue la guerra civil entre los rebeldes que se oponen a una dictadura que hace mucho tiempo que debió acabar y las tropas y ciudadanos fieles a Gadafi (no hay que olvidar que a Gadafi le apoya también una parte de la población civil libia), en Europa y EEUU parece que se está fraguando una intervención. Como siempre, se intenta tachar de intervención "humanitaria", pero realmente es una intervención de saqueo, de saqueo de las materias primas libias, del petróleo. EEUU está deseando tener vía libre para poder hacerse con el control de unos pozos petrolíferos que se le han negado, mientras veía como Europa y China se beneficiaban de ellos. Quiere también prospectar todas las zonas que el régimen de Gadafi no permitió prospectar a las multinacionales del petróleo. Y todo aquello lo quiere hacer de la forma más barata para su gobierno, con el precio de la sangre libia y de los propios soldados de la OTAN, algo que año tras año parece que no le importa al coloso americano. Para tapar este saqueo, parece que en las últimas semanas ha decidido hacer una campaña de mentiras y de exageraciones de las ya de por si exageradas reacciones del líder libio. Fuentes del ejército ruso decían en los últimos días que con sus satélites no se veían los bombardeos de Gadafi a la población civil y, en las últimas horas, el Jefe del Estado Mayor Conjunto del ejército de EEUU decía, ante esta aparición rusa, que no tenían pruebas de que esos bombardeos se hubiesen producido. Sin embargo, fuentes del ejército griego dicen que se están reuniendo tropas americanas en una base de Creta de forma extraoficial.

martes, 1 de marzo de 2011

Breve introducción a los piratas de Salé en el siglo XVII

A principios del siglo XVII se esta produciendo un cambio de tendencia, con un incipiente desarrollo del corso en el Atlántico, debido al desarrollo del comercio. La conquista por los españoles de Larache y La Mamora en las primeras décadas del siglo XVII y la expulsión de los moriscos de la P. Ibérica harán que la ciudad de Salé se convierta en el principal puerto pirata marroquí.

lunes, 21 de febrero de 2011

La locura de Gadafi

Gadafi ha enloquecido y está cavando, a pasos agigantados, su propia tumba, cosa que no me importaría demasiado de no ser porque a la vez está cavando también la de cientos de libios. La situación de Libia era una situación que, introduciendo algunos cambios democratizantes, Gadafi podía haber resuelto debido a la mucho mejor situación económica (8.000 euros de renta per capita, gracias al petróleo y a las políticas sociales del régimen) y social (82,6 % de alfabetización según la CIA World Factbook). Pero el orgullo y el egocentrismo de Gadafi le han hecho ir más allá, pasando el límite entre dictadorzuelo opresor y asesino genocida, reacción que le ha situado al borde del abismo, algo que parecía poco probable hace unos días. Ahora las apuestas son para ver cuantos días permanecerá en el poder. Ya ha abandonado su residencia y parece que está en una base militar.

sábado, 19 de febrero de 2011

Siguen las revoluciones, y el doble rasero.

Parece que la llama revolucionaria se sigue extendiendo por todo el mundo árabe. Ahora están puestas las miradas, además de en Argelia y Yemen, en Bahrein, Libia y Marruecos. No podemos caer en la trampa de generalizar, ya que las circunstancias y situaciones en cada país son bien distintas. En Bahrein, las protestas, además de las pretensiones ya características de todas estas revueltas árabes, pluralismo y libertad, tienten un tinte religioso importante. Detrás de la indignación hay un ingrediente de discriminación de las élites gobernantes sunníes, del sultanato sunní, hacia la población chií, mayoritaria en el país del Golfo Pérsico. El sultán Hamad y sus allegados parece que están poniendo trabas y obstáculos para evitar que la población chií cubra puestos de responsabilidad, así como están facilitando que musulmanes sunníes se asienten y nacionalicen, para intentar invertir la situación demográfica. Es curioso e interesante que sea en Bahrein, la más abierta (tampoco se vayan a pensar que mucho) de las monarquías de la Península Arábiga, donde se estén recogiendo las revueltas más intensas.

¡Felicidades Egipto! !مبروك مصر

Y los hijos desahuciaron al "padre". Tras treinta años de férrea dictadura, Hosni Mubarak, ese faraón que no quería ser enterrado finalmente ha aceptado el destino que parecía inevitable. El pueblo egipcio, tras más de dos semanas de movilizaciones y protestas sin cuartel ha conseguido lo que muchos sólo sueñan. La Historia ha vuelto a demostrar que nada puede con la fuerza de la unión popular. Hoy es un día para felicitar a los egipcios y para felicitar a todos los que luchan por la libertad en el mundo, ya que la victoria del Nilo es una victoria de todos ellos.

Pero celebraciones a parte, no hay que olvidar que todavía queda mucho por hacer, que realmente sólo se ha conseguido recorrer un pequeño trecho del camino, y todavía queda la parte más larga y difícil. En 1952 se destronaba en Egipto al rey Faruq I y, tras unos años convulsos, llegaba al poder Gamal Abdel Nasser en 1956. Era el primer egipcio en alcanzar el poder en el país del Nilo desde tiempos de los faraones. Los egipcios estaban ilusionados y el cambio llamaba a sus puertas. Desde Nasser, en más de medio siglo, sólo él y dos presidentes más han estado al mando. Las circunstancias fueron muy distintas a las actuales, pero aquello demuestra que lo difícil está por llegar. La gente debe de estar preparada para salir de nuevo a la calle si sus pretensiones no son satisfechas. Hay que tener esperanza, pero también cautela y precaución.

El fósil que se negaba a ser enterrado

Mubarak se ha convertido en un fósil político que se niega a ser enterrado. Igual que una pesadilla de la que tardas en despertarte, los ciudadanos, héroes egipcios que llevan ya 17 días en la plaza Tahrir, han tardado en reaccionar tras el discurso del faraón que no quiere perder su trono.

Pluralismo y negociación

Parece que algunos gobiernos, en nombre de mantener la estabilidad en la región, la estabilidad que les beneficia a ellos, por supuesto, piden el cambio político en los países afectados por la ola de revolución democrática que viven los países árabes. Pero no piden cualquier cambio, sino su cambio. Piden el cambio que les permita seguir con una incuestionable influencia en la región, una influencia que permita que sus intereses estén a buen recaudo. Y no se dan cuenta de que el reto de estos cambios viene desde el corazón mismo de la sociedad. El reto viene de dentro. Y el reto no es un simple cambio de líderes, de las élites gobernantes, sino de cambiar sistemas políticos, de democratizar sistemas. Es un cambio horizontal. Los actores sociales, los perennes habitantes de la Plaza Tahrir no se van a contentar con un nuevo gobierno orientado hacia los intereses occidentales que les asegure el pan y ciertas reformas a corto plazo, el síndrome “María Antonieta” no va a funcionar.